
A las volandas, puse a secar mis cuadros al sol en el toldo de mi jeep antes de correr al museo con ellos.

Un acercamiento a los revolucionarios tomando la plaza.

Un detalle de los alzados, materializando una esperanza, en el ardiente México de 1910. Este cuadro lo pinté encima del Zapata con su tropa en el sombrero, que eché a perder como decía El Chavo: sin querer, queriendo.

El historiador Javier Villarreal Lozano, director del Centro Cultural Vito Alessio Robles, sostiene unos de mis cuadros mientras da las indicaciones a los museógrafos.






